Entre papeles suaves y tonos de cielo,
voy armando sueños que caben en las manos.
No son solo diseños…
son pedacitos de amor
que alguien guardará por años.
A veces el camino pesa,
y el cansancio se cuela en silencio,
pero hay algo dentro mío
que no sabe rendirse,
que siempre vuelve a empezar.
Porque crear es eso:
creer, incluso cuando dudamos,
seguir, incluso cuando duele,
y confiar en que lo pequeño…
también puede ser eterno.
Hoy elijo no mirar lo que faltó,
sino todo lo que ya floreció en mí.
Porque nunca es tarde,
para ser quien soñé
mientras dibujaba sin saberlo.
– Camu van Leeuwen –



