Muy interesante y harto reflexivo el corto, las escenas en donde el individuo se ve «impulsado» a obtener o desarrollar nuevos conocimientos a través del empuje del sistema nos hace pensar en que no necesariamente es correcto presionar para que alguien se cultive o aprenda, otro aspecto muy llamativo es el hecho de cómo nos influencian a creer en que es necesario poseer un IQ sobresaliente para poder sobrevivir en este mundo tan materialista, dejando a un lado otros aspectos cognitivos y quizás otros no menos importantes como los sentimientos y emociones del ser humano. Hay que recordar que no somos autómatas ni robots, somos seres humanos y sobretodo seres gregarios que solemos interactuar y no funcionamos como islas en este mundo.



