A veces sonrío
solo para que nadie note
todo lo que llevo dentro.
A veces hago planes,
creo cosas bonitas,
acomodo papeles y colores
como si así pudiera ordenar también mi vida.
Y aunque por momentos
el cansancio me gane,
siempre queda una pequeña luz
diciéndome en silencio:
“todavía no te rindas”.
Porque incluso en los días grises,
hay algo dentro de mí
que sigue creyendo
que algún día todo volverá a sentirse en calma.
– Camu van Leeuwen –




