Lo decía mientras servía la comida,
mientras preguntaba cómo les había ido en el día
y mientras sonreía en las reuniones familiares.
Nadie imaginaba que por las noches,
cuando la casa quedaba en silencio,
se sentaba sola en la cocina
a preguntarse en qué momento se había olvidado tanto de sí misma.
Había pasado años cuidando de todos.
Resolviendo problemas.
Acompañando tristezas ajenas.
Siendo fuerte incluso cuando no podía más.
Hasta que una tarde,
sin grandes explicaciones,
decidió salir a caminar sola.
Y entre calles llenas de gente, luces y ruido,
entendió algo importante:
también merecía cuidarse a ella.
Porque a veces la vida no cambia de golpe…
a veces empieza con pequeños pasos silenciosos
que el corazón llevaba tiempo necesitando 🤍
✍️ Autoría: Camu van Leeuwen




